Brillante fin de semana para Morante de La Puebla

224 0

El cigarrero forma un lío en Illescas y regala compases de arte en Olivenza en su inicio de temporada española.

Magnífico inicio de temporada de Morante de La Puebla en España. El maestro cigarrero formó un auténtico lío en Illescas para cortar dos orejas y, un día más tarde, regaló compases de arte en Olivenza a pesar de su nulo oponente. José Antonio está con ganas.

Illescas

¿Cuándo llega la inspiración? Quién sabe. Descarado-49 no fue en los primeros tercios un toro para llamar a las musas. Qué va. Arrolló en los capotes, fue de picador en picador como una partida de ping-pong y en banderillas qué les voy a contar. Pero Morante vio algo más que los humildes mortales. Se dobló rodilla en tierra para quitar los vicios a base de poder y mando y, cuando lo dejó en el tercio, el toro era otro. Qué faena. Morante y Descarado, por momentos, fueron uno. Como aquel cambio de mano que rebajó el pulso del público, que estaba alborotado.

O los tres ayudados por alto con los que remató otra tanda, el Celeste Imperio. Y terminó Morante llevándoselo al tercio, por abajo, cada uno mejor que el anterior, y remató tocando el pitón del toro. Lo que parecía imposible cuando Descarado era la locura que fue en el primer tercio. ¿Qué le vio Morante? Ah, quién sabe. Y esta vez sí, se tiró a matar y mató. Y las dos orejas fueron un premio mundano para una faena de otra categoría.

Salió Lili para parar al primero y tras una larga, Morantecomenzó a torear a la verónica muy templado, ganando terreno. Más despacio la siguiente. Más aún la que terminó el ramillete. Y puso la guinda con dos medias de cartel. También dejó un garboso quite por chicuelinas que ligó a una airosa media. Fino de hechuras y estrecho de sienes, el primero de José Vázquez se movió más descompuesto por el izquierdo. Morante comenzó la faena por abajo, con varios trincherazos primorosos. Después, firmó varios derechazos largos y con hondura pero la espada arrebató el premio.

Olivenza

Una faena de trato amable, suave, de una lidia educada y señora de Morante, finalizada de forma exquisita hizo honor a la lidia y a.l toreo como arte exento de violencia. Dar celo a un toro sin el, caminando con paciente seda y juego de querencias finales. Eso en una tarde donde se lidió una corrida de buen tipo, de raza escasa, con un toro exigente e interesante para Manzanares, al que cortó una oreja. Buen debut de Aguado en faena malograda con la espada en el final de Feria de Olivenza.

El primero bis fue un sobrero de Zalduendo bien presentado, un pelín atacado, que deambuló abanto por el ruedo hasta que lo recogió Morante, que le pegó dos lances y una media muy buenos. Se empleó el animal en el peto, apuntó calidad pero justa fortaleza y medida raza. Bien lidiado porTrujillo, Morante lo sacó a los medios y le esbozó una tanda acompasada antes de que el toro doblara las manos y el torero se fuera a por la espada.

El cuarto salió sin celo, y no lo pudieron sujetar en los primeros tercios. Morante creyó en el animal, empezó a caminarle, a encelarlo con el envés de la muleta andándole hacia la querencia, y cerquita de las tablas, en la primera raya, en terrenos de chiqueros, empezó con la querencia y marcó el camino al animal para ligarle tres tandas mayúsculas en paralejo a tablas. A favor de querencia hubo un muletazo que duró media hora… y que bastó y sobró para poner a la gente de pie. Le sacó el fondo de nobleza que tenía pero había que buscarlo. Faena grande, de mitad de faena en adelante, coronada de estocada trasera de la que el toro tardó en doblar. No guarda relación el eco de la faena con una petición no mayoritaria. No obstante el presidente se la podía haber dado de sobra. Se la debería haber dado. Gran ovación desde los medios.

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *