Excelso

1447 0

El Corpus de La Puebla del Río volvió a dar lecciones de elegancia y solemnidad.

Excelso es el adjetivo que mejor define al Corpus de La Puebla del Río. Excelso por el máximo grado que alcanza año a año, la multitud de detalles que ofrece, la elegancia en el discurrir de sus pasos, la elegancia en el andar del patrón, el saber estar de la patrona, la pronta aclimatación de Santa Juliana, la simpatía del Niño más cigarrero o la solemnidad y el respeto que rodea a la Custodia. La procesión, que salió a las 19.00 horas, se recogió justo antes de anochecer, como antaño, con una organización mejorada y un discurrir con mayor celeridad de lo habitual.

Minutos antes de las 19.00 horas llegaban en pasacalles las cuatro bandas que acompañaban al cortejo procesional. Primero lo hacía la de Cornetas y Tambores del Gran Poder de Coria, en segundo lugar, la de Nuestra Señora de la Victoria (Las Cigarreras), en tercero la Municipal de La Puebla del Río y, por último, la de Cornetas y Tambores del Gran Poder de Brenes, que se estrenaba en el Corpus cigarrero con su uniforme de gala. Todas las formaciones discurrieron perfectamente uniformadas y, con ello, aumentaron la elegancia del cortejo.

IMG_8196Con puntualidad se ponía la Cruz Parroquial en la calle y, pocos instantes después, salía el paso de Santa Juliana, imagen que es titular de la Hermandad Servita y que, a pesar de ser la más ‘joven’ del cortejo, parece como si llevara toda la vida en el mismo. La corporación del Viernes Santo le ha sabido imprimir la elegancia que debe caracterizar a un paso en la procesión del Corpus Christi de La Puebla. Comandada por los hermanos Villegas y con costaleros jóvenes bajo sus trabajaderas, Santa Juliana discurrió mostrando mucho saber estar en el cortejo.

Acto seguido salía San Sebastián, cuyo capataz principal es Juan Antonio Palma, auxiliado por Pedro Luis Romero, David González y Manuel Campos, con otra cuadrilla joven pero que demostró que tiene un futuro enorme bajo las trabajaderas. Y es que el andar del paso de San Sebastián fue de matrícula de honor, como de matrícula de honor fue el acompañamiento de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder de Coria del Río, formación que aterrizó en la localidad cigarrera con mucha fuerza y que se está convirtiendo en un clásico del Corpus de La Puebla. Colosal fue la entrada de San Sebastián a los sones de ‘Silencio Blanco’ y ‘El Desprecio de Herodes’, en una vuelta de castigo para enmarcar. Y también fue para recordar la revirá de Larga/Pescadores a los sones añejos de la Policía Armada y la marcha ‘Evocación’. IMG_8205

Sin que el cuerpo tuviera solución de continuidad en cuanto a sensaciones, otra joya cigarrera. La Virgen de la Granada Coronada, patrona y alcaldesa perpetua de la localidad, que estrenaba un elegante manto rojo para la ocasión. Los hermanos Jamardo, con su auxiliar Jimmy entre otros, tocaron el martillo de la Virgen, a quien un problema en la corona le hizo levantar a pulso aliviado durante gran parte del recorrido. Sin embargo, eso no le iba a restar belleza, elegancia y solemnidad a su discurrir, tanto en el brillante andar de su cuadrilla como en el repertorio escogido para la ocasión, en el que estuvieron marchas como ‘Virgen de la Granada’, ‘La Esperanza de Triana’, ‘Saeta Cordobesa’, ‘Alma de la Trinidad’, ‘¿Quién te vio y no te recuerda? (Saeta Jerezana)’ o ‘Pasan los Campanilleros’, las cuales fueron interpretadas por la Banda de Música de Nuestra Señora de la Victoria (Las Cigarreras).IMG_8317

Antes de la salida del Rey de Reyes le tocaba el turno al Niño más cigarrero, al más simpático, al del inicio en las trabajaderas de muchos niños de la localidad. El Niño Jesús antecedía al Santísimo y estrenaba ropa de salida. Estuvo comandado por Alejandro Lara y, como cada año, niños cigarreros siguieron dando sus primeros pasos como costaleros bajo sus trabajaderas.

IMG_8247El respeto se hizo presente. Algo importante iba a suceder en La Puebla. Un nutrido cuerpo de monaguillos y seis acólitos con ciriales, con pertiguero en el centro, salieron de la parroquia. Sonaban las campanitas de la Custodia, Jesús Sacramentado comenzaba a salir y a bendecir las calles de La Puebla. No caben palabras para describir la elegancia, respeto y solemnidad de tal acontecimiento. La Banda Municipal de La Puebla del Río maravilló en sus interpretaciones, con marchas acordes al Santísimo como ‘Corpus Christi’, ‘Cristo de la Sed’, ‘La Sangre y la Gloria’, ‘Cordero de Dios’, ‘Regina Pacis’ o ‘Cristo de la Sangre’. Justo antes de anochecer, como antaño, la Custodia entraba en la Iglesia para que la bendición del Santísimo se hiciera en el interior. Eran casi las diez de la noche. Qué larga es la espera y qué corto se hizo el Corpus, un año más. Pero lo mejor es que se volverá a repetir dentro de un año. Y las sensaciones volverán a ser diferentes, pero de nuevo las mejores.

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *