José María engrandece la leyenda cigarrera

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El cigarrero se proclama vencedor de la segunda edición de La Voz Kids.

José María Ruiz. Este nombre entró en la noche del lunes, 26 de octubre de 2015, en la larga lista de artistas que atesora la historia de La Puebla del Río. Como hiciera Morante en aquella tarde en la Maestranza, Diego Ventura en una de sus tantas tardes gloriosas, Los Romeros de La Puebla en la aldea almonteña o Macarena del Río y Antoñita Moreno en los grandes escenarios de la copla, por citar algunos, José María se puso el traje de las mejores citas para dejar su huella. Se guardó lo mejor para el final. Nadie había visto todavía al mejor José María, y por eso quizás la emoción fue mayor. Emulando al mismísimo Martín Vega, José María escribió el guión más perfecto. El de una noche memorable.

Si José María guardó lo mejor para el final, fue de menos a mucho más y alcanzó su cima en la última cita, la gala siguió el mismo patrón: guardó al equipo de Manuel Carrasco y a José María para la conclusión de cada fase. Así, si brillante era lo que actuaba, mejor aún lo que estaba por llegar. Y estaba por llegar el sentimiento, el quejío, la emoción y, en definitiva, la voz. Porque José María es la voz.

José María entró en escena con una elegancia comparable a la de los Hermanos Peralta. Y sus canciones, que le vinieron como anillo al dedo, calaban en el público desde el primer momento. Abrió su noche cantando junto a Carmen y su coach, Manuel Carrasco, “Que nadie”, tras el cual interpretó “Y cómo es él”, de José Luis Perales. El público coreaba su nombre después de quedar maravillado.

“Es la verdad no verdadera, justo e injusto pero me quedo con el pellizquito y una voz que no es de su edad”, decía Manuel Carrasco antes de pronunciar el nombre de José María como superviviente hacia el último eslabón. José María, emocionado, agradecía la oportunidad y le decía de su compañera Carmen que “va a llegar muy lejos”.

El culmen, lo excelso y el punto más álgido de la actuación de José María llegó con una de las canciones de la historia: “El sitio de mi recreo”, de Antonio Vega. Por si fuera poco, el 3×4 se dio cita en la final de La Voz Kids 2 y dejó boquiabierto al respetable cuando Manuel Carrasco y el cigarrero José María interpretaron a dúo “Soy afortunado”, del propio coach.

Con todas las cartas sobre la mesa, los nervios a flor de piel y la expectación por las nubes, el público no dudó el pulsar el botón del número 3 y elegir al de La Puebla como ganador, que sólo tuvo palabras de agradecimiento a Manuel Carrasco “por la oportunidad”, al público “por votar” y a sus dos compañeros, Índigo y Javier, “por compartir grandes momentos”. Y cómo no, tuvo un recuerdo para su pueblo, que festejaba por todo lo alto la consolidación de un pequeño gran artista. Faustino sonreía ahí arriba. La leyenda cigarrera crece. El legado continúa. Enhorabuena, José María.

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