Luces y sombras de la Feria del Corpus Christi 2018

588 0

La Puebla vivió unas intensas jornadas en el real y los cigarreros ya piensan en la edición de 2019.

La Puebla del Río ha vivido en plenitud la Feria del Corpus Christi 2018, que ha tenido en general un ambiente muy agradable, con temperaturas que han sido más frescas que en 2017, y aspectos a mejorar de cara al 2019. Una vez finalizada la misma se comienzan a debatir los puntos en los que hay que trabajar para el crecimiento de esta fiesta, así como a recordar los buenos momentos que nos ha dejado en sus jornadas. Las luces y las sombras.

Luces

La feria romerista

El Año Romerista, el de las Bodas de Oro de Los Romeros de La Puebla, ha servido para presumir del mejor grupo de sevillanas de la historia. El acto de inauguración oficial fue un acierto, así como la portada dedicada a estos cinco artistas. Las casetas se han inundado más que nunca de sevillanas de Los Romeros de La Puebla y ellos, aunque uno desde el cielo, han podido disfrutar de su pueblo. Además, se han repartido pines del Año Romerista que han sido lucidos por los cigarreros y cigarreras durante los días de feria.

La cantera

Debe llenar de orgullo pasear por las calles del real y ver cómo viene apretando la cantera. Muchos grupos de jóvenes cigarreros y cigarreras viven el Corpus de forma intensa, manteniendo la esencia del mismo, al son de guitarra y sevillanas de La Puebla. Hay futuro.

Los jóvenes caseteros

Un aspecto destacable es ver cómo jóvenes caseteros luchan por una feria digna. A las casetas señeras que mantienen su idiosincrasia se unen otras que cuentan con menos historia pero que no se salen de los cánones tradicionales y permiten ver algo de luz de cara al futuro. Una luz que, entre todos, hay que apoyar.

Gran cantidad de público en la Caseta Municipal

Las actuaciones de la Feria del Corpus Christi 2018 han estado acompañadas por una gran cantidad de público, tanto de la localidad como de municipios vecinos. Se ha apostado en su mayoría por artistas locales y el concierto estrella de la feria, el de María Toledo, tuvo una gran respuesta por parte del público.

La temperatura y ausencia de mosquitos

La feria del 2017 fue insoportable en cuanto a temperatura, muy elevada. La primavera algo revuelta que nos ha acompañado ha permitido que la feria del 2018 haya tenido temperaturas agradables, sobre todo por las tardes, lo que ha provocado que las casetas estuvieran más pobladas durante más horas. Además, los productos antimosquitos han brillado por su ausencia.

Sin incidentes de importancia

En la feria que acaba de terminar, por suerte, no se han producido conatos importantes de pelea ni incidentes graves. Han sido muy pocos, leves y subsanados rápidamente. Las personas que han acudido al real han sabido por regla general convivir en el mismo dentro de un buen ambiente y sin batallas campales del estilo de las que se hicieron virales en la Feria de Abril de Sevilla. Cabe destacar del mismo modo el buen trabajo de los cuerpos de seguridad.

Los ratos de sevillanas y grupos en las casetas

La feria nos ha dejado muchos y buenos momentos de cante por sevillanas de La Puebla. Se han escuchado mucho las letras antiguas que nos han transportado a ferias de antaño, así como muchas sevillanas de Los Romeros en las voces del pueblo. Para el recuerdo el castillo de fuegos artificiales a los sones de sevillanas. También cabe destacar los momentos que siempre nos dejan los grupos en diferentes casetas, especialmente en la noche del miércoles y tardes de viernes y sábado.

Sombras

Las carpas

La comodidad que ofrece el ahorro del montaje de los hierros de una caseta, sobre todo para personas que ya llevan una trayectoria considerable como feriantes, es bien conocida. Pero una cosa es el montaje de una carpa para que, posteriormente, no parezca tal (cortinas, portada, toldos, adornos interiores, etc) y otra diferente es hacer de la feria de La Puebla un campamento.

El uso de carpas no está prohibido, pero deberían estructurarse unas normas de montaje de las mismas. Unos requisitos mínimos. Una ordenanza sobre este asunto se hace muy necesaria para que la feria luzca como merece. Hay carpas que no han parecido tal en la feria, pero son pocos casos así. Este hecho termina por crear algo de controversia en el concurso – criticado – y con los caseteros que se mantienen como tal. Unas bases más profundas, con puntuación según diferentes criterios, ayudarían a incentivar este trabajo. Este tema tiene debate para rato.

El Ayuntamiento tiene trabajo por delante en este tema para el bien general de la feria. De hecho, según conversaciones mantenidas por parte de este medio con fuentes autorizadas, la concienciación tras la feria es firme para regular por escrito este y otros asuntos de importancia.

Sevillanísima y los cigarreros

No pudo ser. Brisa Marismeña y Pastora Pérez se quedaron sin premio en la final de Sevillanísima, aspecto que provocó tristeza y malestar entre el público cigarrero. Después del buen nivel mostrado por los dos participantes de la localidad en las semifinales y las esperanzas puestas en que pudieran obtener premio, se esperaba algo más para ellos en la final.

La regulación del ruido

Otro de los asuntos que deben regularse por parte del Ayuntamiento mediante una ordenanza es el del ruido y la música. Debe haber tiempo para todo, fomentar cantes de la tierra y la diversión de los más jóvenes. Todo en su justa medida, con cierta flexibilidad.

La suspensión de dos actividades

La programación, en la que la organización se reservaba el derecho de realizar cambios, ha sufrido modificaciones por diversas causas que han dejado a los cigarreros y cigarreras sin dos de sus actividades.

La primera fue por causas naturales entendibles. El fuerte viento y el estado de la marea provocaron la no celebración de la cucaña en el río. La autoridad portuaria aconsejó su aplazamiento el sábado, en primer lugar; y su suspensión definitiva el domingo. En segundo lugar, la carrera de cintas a caballo por falta de participantes. Con unos jugosos premios, hay que lamentar aquí la ausencia de caballistas. Una pena. Es una tradición que no se debe perder.

El ambiente de la noche del sábado

Enrarecido, que hizo que los cigarreros y cigarreras dejaran la feria antes que otros días. Quizás la noche más fría, con menos esencia de feria y con una poblada botellona.

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *