Protestas vecinales hacia la quema de rastrojos

217 0

Una plataforma ciudadana salía a la calle este lunes para exigir otras prácticas agrícolas que frenen el problema. La actividad es legal y existe una normativa.

La Puebla del Río, al igual que otros municipios enmarcados en las Marismas y el Bajo Guadalquivir, vive entre septiembre y octubre días en los que el humo alcanza el casco urbano, provocando las quejas de la población. Huele y hay personas que tienen problemas respiratorios. En estos días, las quejas en redes sociales han desembocado en una plataforma ciudadana que salía este lunes a la calle para pedir soluciones.

El origen de esta humareda está en una práctica agrícola tradicional que lleva haciéndose toda la vida: la quema de pastos y rastrojos en las tablas de arroz. Esto ocurre en municipios como La Puebla del Río, Isla Mayor y Los Palacios, que tienen en este cultivo un activo muy importante para la economía de estas localidades.

Mantener el equilibrio no es tarea fácil. Por un lado se encuentran los intereses de la población, que asegura que vive un problema de salud pública, y por otro los de los agricultores que desarrollan una actividad legal que, si no hay malas prácticas, nadie puede censurar.

De hecho, las quejas vecinales se repiten desde hace tiempo. “Hace seis o siete años esto era el Vietnam”, comentaba Manuel Bejarano, alcalde de La Puebla del Río ante las cámaras de Canal Sur, que recogieron una primera concentración ciudadana en el municipio. Según sus datos, el 85 por ciento de los arroceros de la zona cumple con las normas, lo que revela que hay otro porcentaje cuyas prácticas son mejorables. Cabe recordar, además, que en La Puebla del Río se han interpuesto cinco denuncias al respecto.

La quema es legal siempre que se atenga a la normativa vigente, el Decreto 247/2001 que recoge el Reglamento de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales. Los agricultores sólo tienen que pedir un permiso especial para quemar los restos de la cosecha cuando se trata de terrenos donde existe alguna protección ambiental (entorno de Doñana) o riesgo de incendio forestal, una razón por la que los fuegos pueden prohibirse. En suelos agrícolas, como es el caso de las comarcas antes mencionadas, ni siquiera es preciso solicitar autorización alguna, pero sí hay unas recomendaciones que los alcaldes se encargan de recordar cada año a través de bandos municipales.

Los vecinos afectados temen que el aire que respiran sea tóxico, pues apuntan que los restos de cosecha que se queman han sido antes tratados con productos químicos. Tras la concentración vecinal de este lunes en La Puebla, los alcaldes han acordado unirse y reclamar de nuevo alguna solución a la Junta de Andalucía, una acción en la que cuentan con el apoyo de una masa ciudadana importante. En pocos días, la plataforma suma ya más de 1.000 afectados y están recogiendo firmas.

El próximo sábado, 19 de octubre, volverán a salir a la calle en La Puebla, apoyados por vecinos de otros pueblos vecinos. El objetivo principal es encontrar un consenso con los agricultores, incluso con los que respetan las normas.

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *