El día en el que Francisco Álvarez Vergel fue un héroe

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El enfermero cigarrero logró salvarle la vida a un hombre de unos 70 años.

Francisco Álvarez Vergel es un enfermero cigarrero que actualmente trabaja con los equipos de los escalafones inferiores del Real Betis Balompié. En dichas tareas de trabajo, el cigarrero se encontraba el pasado fin de semana en Girona, con varios equipos de la cantera verdiblanca disputando el torneo nacional GironaCup. Lo que no sabía Francisco es que gracias a su labor se convertiría en un auténtico héroe.

En la mañana del sábado los equipos no competían, por lo que la expedición decidió dar un paseo después del desayuno. “Al salir de hotel, empezamos a escuchar gritos que procedían del hotel de al lado, concretamente de la piscina“, declara el enfermero, que tras unos instantes de espera le dijo al utillero “que se subiera para ver lo que estaba pasando tras el muro”. Al ver que estaban sacando a un hombre “muerto” desde la piscina, Francisco entró en el hotel.

“Al llegar me encontré a un hombre de unos 70 años tumbado en el césped, sin respiración, cianótico y con pulso muy débil”, indica Francisco, que comenzó a realizarle rápidamente el protocolo específico para estos casos. Las primeras maniobras se prolongaron durante unos ocho minutos: “Me cercioré que los servicios de emergencias estaban avisados y mandé al utillero a por el desfibrilador que estaba en la habitación. Le quité la dentadura y comencé a dar masaje cardíaco y ventilaciones boca a boca. Durante unos siete u ocho minutos estuve reanimándolo“.

Transcurridos unos ocho minutos, el hombre comenzó a expulsar una gran cantidad de agua, pero tras la valoración del enfermero cigarrero seguía sin respiración y con pulso muy débil. “Seguí dos minutos más con masaje cardíaco y ventilaciones. Y, de repente, empezó a mostrar signos de vida, como movimiento de brazos y recuperación de la respiración”. “Paré de realizar las maniobras de resucitación cardiopulmonar, y comencé a estimularlo. Entonces comenzó a recuperar la consciencia poco a poco, hasta llegar a decirme su nombre”, señala Francisco.

Minutos más tarde se personificaron las asistencias médicas mas avanzadas, que confirmaron que el hombre sufría una arritmia, lo que le pudo haber causado una pérdida de consciencia en la piscina y el posterior ahogamiento. Francisco destaca que “personal y profesionalmente es lo mejor que te puede pasar en la vida“, aunque con humildad señala que “es cierto que me tocó a mi pero cualquiera de mis compañeros hubiera actuado de la misma forma, destacando de esta forma la profesionalidad de todos ellos”. “Lo peor de estas situaciones es que no tienes recursos, excepto tus manos y boca y el desfibrilador, y también que había mucho trafico y las asistencias tardaron unos 15 minutos en llegar”, recuerda Francisco, que a su misma vez indica satisfecho que “la familia me ha comentado que ha pasado desde la UCI a planta y que evoluciona favorablemente“.

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